Metapolítica
Morelia, Michoacán.- La doctora María Dolores Camacho Aguilar, directora del Centro Estatal de Transfusión Sanguínea, resaltó que, en Michoacán, cada año los hospitales requieren 26 mil unidades de sangre, es decir, 2 mil 200 al mes.
De las cifras anteriores refirió que con complejidad se llega a ellas, pues en la entidad no existe una cultura de donación de sangre de forma voluntaria y altruista.
La experta mencionó que de la donación no sólo se obtiene la transfusión de sangre, pues el líquido es tratado para sacar la mayor ventaja. Informó que cada unidad puede beneficiar (y salvar) a tres pacientes:
“Nos vemos en una situación compleja y difícil para poder llegar a este punto y poder tener la posibilidad de entregar las unidades de sangre para que en los hospitales puedan resolver las necesidades transfusionales. Pero no son solamente de concentrados de eritrocitos, es decir, el paquete globular, la otra necesidad son las plaquetas”.
La doctora Camacho Aguilar insistió en las dificultades que afronta el centro y los hospitales ante el bajo interés de la población de donar sangre voluntariamente; de ahí destacó la importancia de participar en todas las campañas al alcance para invitar a la población a convertirse en donantes y, con ello, en “héroes anónimos”.
“Sí es una situación por la cual nosotros estamos luchando constantemente, el equipo de trabajo, con toda la población, para poder realizar campañas o colectas de sangre, que es lo que nos mantiene de verdad todos los días ocupados y preocupados para llegar a todos los lugares a llevar nuestro mensaje de sensibilización”.
En Michoacán, tan sólo el 7.1 por ciento de los donantes son voluntarios, el resto son de reposición, es decir, conocidos o parientes de un paciente que necesita una transfusión de sangre.
