METAPOLÍTICA
Morelia, Michoacán.- Tras la sesión del pasado miércoles 02 de julio concluida y posteriormente reanudada, este jueves en el Congreso de Michoacán se dio un intenso debate que se extendió por una hora, esto con las opiniones diferenciadas entre diputadas.
El origen de la discusión surgió con la inconformidad de la diputada de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), Sandra Olimpia Garibay, quien cuestionó la ilegalidad de la reanudación de la sesión de ayer, atendiendo el artículo 233 de la ley orgánica del congreso michoacano.
A sus dichos se sumó Vanessa Caratachea Sánchez, legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) mencionó dos actos jurídicos ocurrido en la sesión de ayer: el primero la clausura formal de la sesión, declaratoria hecho por Diana Espinoza, quien en ese momento presidía la mesa directiva; el segundo el reinició de dicha sesión sin contar con la convocatoria y sin cumplir con las 24 horas previas requeridas.
La panista mencionó que, al menos a ella no se le convocó a una nueva sesión, pero además en tribuna se turnó una iniciativa presentada con su autoría, sin dar derecho a que leyera su exposición de motivos:
“A mí tampoco me convocaron ni me dijeron se va a reanudar la sesión, violentando mi derecho y lo que reitero ni siquiera me dejaron hacer la exposición de motivos porque ustedes pidieron que la secretaria de la mesa diera mi exposición de motivos cuando me correspondía a mí y a nadie más. Me suplantaron”.
También participó en la discusión la diputada Sandra Arreola Ruíz, quien señaló la violación a sus derechos parlamentarios al haber sido excluida de la reunión en la JUCOPO pese a ser coordinadora del grupo parlamentario del Partido Verde y frente a la justificación de la mesa directiva sobre el acuerdo en la Junta de Coordinación Política que dio pauta para el seguimiento de la sesión el día de ayer.
