Metapolítica
Ciudad de México.- Deutsche Bank prevé un crecimiento económico cercano a cero para México en 2025, pero descarta por ahora un escenario de estanflación, según Francisco Campos, economista en jefe para América Latina del banco alemán. En entrevista con Bloomberg Línea, señaló que la economía mexicana mostró mayor resiliencia en los primeros meses del año, aunque las perspectivas siguen siendo débiles.
“Estábamos en el campo de una recesión moderada, pero dado el desempeño de la economía durante los primeros cuatro o cinco meses del año, te das cuenta que ha habido una mayor resiliencia de lo que estábamos esperando”, afirmó Campos. Sin embargo, proyecta que México completará al menos dos años y medio con una economía operando por debajo de su nivel potencial, en “condiciones de holgura”.
Ante la falta de margen fiscal para políticas contracíclicas por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum, la presión recae sobre el Banco de México (Banxico). El banco central redujo su tasa de referencia en 50 puntos básicos en junio, ubicándola en 8%, pero ha moderado las señales de recortes adicionales. Campos espera que Banxico continúe con el ciclo de recortes, aunque la debilidad económica “todavía está por manifestarse de manera más clara”.
En cuanto a la inflación, Deutsche Bank considera que no hay condiciones para hablar de estanflación, ya que la dinámica de precios se mantiene dentro del rango histórico de México, entre 4% y 4,5%. El dato más reciente de inflación, correspondiente a junio, mostró una desaceleración al 4,32% anual, ligeramente por encima de las proyecciones de los economistas (4,30%).
Sobre la renegociación del T-MEC, Campos anticipa un proceso “tumultuoso” pero con un “final relativamente feliz”. Factores como la relación económica de México con China, temas migratorios y señalamientos sobre vínculos con el narcotráfico podrían complicar las negociaciones. “Todo ese tipo de elementos van a ser parte de la negociación, y obviamente son políticamente contenciosos”, aseguró el economista.
A pesar de estos desafíos, Campos considera que el vínculo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá es estructural y difícil de desmantelar, por lo que descarta un cambio hacia acuerdos bilaterales. Los lazos comerciales, desarrollados durante los últimos 30 años, hacen que mantener el esquema trilateral sea el escenario más plausible.
