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Ciudad de Gaza, Palestina.– El ejército de Israel ha intensificado sus operaciones en la Franja de Gaza, adoptando una táctica que combina bombardeos de edificios residenciales de gran altura con órdenes de evacuación masiva. Esta estrategia, implementada desde agosto de 2025, busca presionar a Hamás y forzar el desplazamiento de civiles, pero ha generado críticas por su impacto humanitario y posibles violaciones al derecho internacional.
El lunes 8 de septiembre, Israel derribó 30 edificios de gran altura en Ciudad de Gaza, según el ministro de Defensa, Israel Katz, quien afirmó en redes sociales que “el huracán golpeó Gaza con fuerza”. Este martes, el portavoz militar en árabe, Avichay Adraee, emitió una orden de desalojo total para los residentes de la ciudad, advirtiendo que permanecer en ella es “extremadamente peligroso” debido a una inminente operación terrestre.
“En los últimos dos días, hemos derribado 50 torres terroristas, y esto es solo el comienzo”, declaró el primer ministro Benjamin Netanyahu en un video difundido en redes sociales. Israel justifica estos ataques alegando que Hamás utiliza los edificios para infraestructura militar, aunque no ha presentado pruebas públicas que sustenten esta afirmación.
La ONU y organizaciones humanitarias han condenado la estrategia. El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, criticó la “retórica genocida” de los líderes israelíes, mientras que el Ministerio de Salud de Gaza reportó que, desde octubre de 2023, los bombardeos han dejado 64,522 muertos y 163,096 heridos en la Franja. La Defensa Civil gazatí estima que los edificios destruidos en las últimas 72 horas albergaban 209 apartamentos, dejando a miles de personas sin hogar.
La orden de evacuación dirige a los civiles hacia Al Mawasi, una zona en el sur de Gaza designada como “humanitaria”. Sin embargo, cooperantes locales señalan que este espacio de nueve kilómetros cuadrados está saturado, incapaz de absorber a los cerca de un millón de desplazados que Israel pretende reubicar. Según la OCHA, el 89% del territorio de Gaza es ahora zona militar restringida, limitando aún más el espacio habitable.
Expertos como Michael Sfard, abogado israelí en derechos humanos, han advertido que el desalojo forzoso de Ciudad de Gaza podría constituir un “crimen contra la humanidad”. Hamás, por su parte, calificó los bombardeos como “sadismo” y llamó a intensificar la resistencia en Cisjordania, tras reivindicar un ataque en Jerusalén que dejó seis muertos el lunes.
El Ministerio de Sanidad de Gaza emitió un llamamiento urgente este martes, solicitando protección para hospitales y rutas seguras para el personal médico, ante el riesgo de un “desastre humanitario” que amenaza a miles de pacientes. Mientras tanto, los bombardeos continúan, con al menos 25 personas desaparecidas bajo escombros en Ciudad de Gaza, según equipos de rescate.
