Zuhey Medina / Metapolítica
Ciudad de México.- El primer ministro de Nepal, Khadga Prasad Oli, renunció el 9 de septiembre tras dos días de protestas lideradas por la Generación Z en Katmandú, desencadenadas por la prohibición de plataformas como Facebook, X y YouTube, y alimentadas por la indignación contra la corrupción, la desigualdad y la falta de empleo juvenil.
Las manifestaciones escalaron con actos de violencia, incluyendo el incendio del palacio de gobierno, oficinas del primer ministro y residencias de altos funcionarios, como las del presidente Ram Chandra Poudel y el ministro del Interior. Entre las víctimas fatales está Rajyalaxmi Chitrakar, esposa del ex primer ministro Jhala Nath Khanal, fallecida tras ser encerrada en su vivienda incendiada por manifestantes.
El saldo de los enfrentamientos, según el Ministerio de Salud de Nepal, asciende a 30 muertos y mil 33 heridos a nivel nacional, de los cuales 713 han sido dados de alta y 55 trasladados a otros centros médicos. El ejército nepalí detuvo a 27 personas en la capital y confiscó 23 armas de fuego para restablecer el orden.
Aunque el gobierno levantó la prohibición de redes sociales el martes, los disturbios continuaron, impulsados por el desempleo juvenil, que según el Banco Mundial alcanzó el 20.8% en 2024 para personas de 15 a 24 años, una cifra que no refleja a quienes trabajan en la economía informal o la agricultura, donde se concentra la mayoría de la población.
“Estoy aquí para protestar por la enorme corrupción en nuestro país”, expresó el estudiante Bishnu Thapa Chetri durante las protestas. “El país se ha deteriorado tanto que, para nosotros los jóvenes, no hay razones para quedarnos en el país”, agregó, señalando la frustración por la falta de oportunidades y el estilo de vida lujoso de los “hijos de nepotismo”.
El alcalde de Katmandú, Balendra Shah, conocido como Balen, ha recibido el respaldo de los manifestantes para liderar una reestructuración gubernamental. En redes sociales, escribió:
“Querida generación Z, la renuncia de su asesino ha llegado. ¡Conténganse ahora! La pérdida de gente y propiedades del país significa la pérdida de sus propiedades. Ustedes y yo necesitamos contenernos. Ahora su generación tendrá que liderar el país. ¡Prepárense!”.
India, país vecino, cerró sus pasos fronterizos para evitar repercusiones, mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, llamó a la moderación y a una investigación de los hechos, instando al diálogo para forjar un camino constructivo.
Nepal, con 30 millones de habitantes y dependiente de remesas de dos millones de trabajadores en el extranjero, enfrenta una crisis que expone profundas divisiones sociales. Balen ha propuesto disolver el Parlamento como condición para negociar, mientras la Generación Z reclama un cambio estructural en el país.
