METAPOLÍTICA
Morelia, Michoacán.– A un año del asesinato de Mauricio Solís, periodista fundador del portal de noticias Minuto x Minuto Michoacán, la exigencia de justicia sigue resonando en el Congreso de Michoacán. El diputado Conrado Paz Torres fijó una postura en el aniversario luctuoso, recordando la pérdida de un profesional de la información.
“No sólo se silenció a un comunicador, sino que arrebató la vida a un buen hijo, a un buen amigo y a un excelente profesional de la información, y que a la fecha, se mantiene en las carpetas de investigación que como muchas, muchas otras, siguen sin alcanzar la justicia que merecen. A sus familiares, amigos y compañeras y compañeros de prensa, les expresamos nuestra solidaridad; pero eso ya no basta, pues su memoria exige verdad y reparación.”
La declaración del diputado Paz Torres subraya la crítica principal que enfrenta el sistema de procuración de justicia en Michoacán: la impunidad crónica. El dolor por pérdidas como la de Solís, se agrava por la revictimización que sufren las familias cuando las autoridades, en lugar de investigar, emiten juicios prematuros sobre las circunstancias de las víctimas, haciendo eco de declaraciones polémicas como las emitidas por alcaldes locales que cuestionan la vida de las víctimas.
El llamado del diputado del PRD se extendió a una autocrítica necesaria dentro del Poder Legislativo, reconociendo que, a pesar de la presentación de iniciativas, existe una deuda pendiente con el pueblo michoacano, ya que estas propuestas no se han traducido efectivamente en acciones concretas que garanticen condiciones más justas y seguras para sus habitantes.
En este contexto, la Ley Mauricio se erige como una respuesta legislativa fundamental. Esta iniciativa, impulsada por colectivos como NiUnoMás Michoacán, busca robustecer la protección a periodistas, enfocándose en criminalizar el discurso de odio dirigido a la prensa y modificar el Código Penal Estatal para clasificar dichas expresiones como agravantes en delitos de discriminación.
La memoria de Mauricio Solís se mantiene así como un recordatorio constante de la necesidad de actuar con celeridad y eficacia en la defensa de la libertad de expresión en Michoacán.
