La decisión se tomó tras un consejo en Malta a finales de noviembre de 2025, donde se cuestionaron las declaraciones y disputas internas del partido mexicano.
Metapolítica
Ciudad de México.– La Internacional Socialista (IS), organización que agrupa a 132 partidos socialdemócratas y de izquierda desde su fundación en 1951, expulsó al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de México el 3 de diciembre de 2025.
La medida se aprobó en un consejo realizado a finales de noviembre en Malta, presidido por el primer ministro español Pedro Sánchez en su rol como director de la IS. El PRI, que gobernó México durante 70 años consecutivos y mantuvo afiliación con la IS por casi tres décadas, enfrenta esta sanción por acciones que violan el código de ética de la organización.
La expulsión responde a una serie de incidentes protagonizados por Alejandro Moreno, presidente del PRI hasta julio de 2024, cuando dejó la vicepresidencia mundial de la IS. En agosto de 2025, Moreno protagonizó un enfrentamiento físico con el presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, lo que generó tensiones internas. Semanas antes del anuncio, el líder priista acusó al Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum de generar una crisis de seguridad, violencia e impunidad en el país. “El pueblo de México hoy está indignado; este es un Gobierno de mierda”, declaró Moreno en un evento público, según reportes.
Además de la retórica radicalizada, el PRI generó fricciones en procesos internos de la IS. En febrero de 2025, durante una reunión en Madrid, el partido cuestionó la legitimidad de la elección de Miguel Vargas Maldonado, del Partido Revolucionario Dominicano, como presidente del comité para América Latina.
Fuentes cercanas al comité de ética de la IS indicaron que estas disputas, sumadas a las acciones de Moreno, precipitaron la revisión y la decisión final de expulsión.
El PRI había utilizado la plataforma de la IS en el primer trimestre de 2025 para denunciar un asedio a la democracia mexicana desde 2018 y la polarización política en el país. Sin embargo, la reactividad de su dirigencia se volvió un factor en contra, al hacer del partido un miembro “incómodo” para la organización global. La IS no detalló reacciones inmediatas del PRI ante la sanción, pero el incidente marca el fin de una relación de casi 30 años.
Esta expulsión ocurre en un contexto de reconfiguración política en México, donde el PRI busca reposicionarse tras elecciones recientes. La decisión de la IS subraya las expectativas de conducta ética entre sus afiliados, especialmente en regiones con alta visibilidad como América Latina. Analistas observan que el PRI deberá reorientar sus alianzas internacionales para mantener influencia en foros progresistas.
