Metapolítica
Morelia, Michoacán.- El polvo acumulado dentro de viviendas de Morelia presenta concentraciones elevadas de metales pesados potencialmente tóxicos, de acuerdo con un estudio científico encabezado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Los resultados indican que el polvo doméstico analizado en esta ciudad puede ser más contaminante que el registrado en países como España y Reino Unido.
La investigación, publicada en la revista internacional Indoor Air, fue coordinada por especialistas del Laboratorio Universitario de Geofísica Ambiental (LUGA), en colaboración con el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA) y el Instituto de Geofísica, Unidad Morelia. Para el análisis, las muestras fueron recolectadas directamente en hogares de Morelia, con la participación voluntaria de la población.
¿Qué encontraron en las muestras tomadas en Morelia?
El estudio identificó la presencia de diversos metales pesados tanto en polvo exterior como interior de las viviendas. En el caso de las muestras recolectadas dentro de casas morelianas, se detectaron concentraciones particularmente altas de:
- Zinc: hasta 1 221 mg/kg
- Plomo: hasta 213 mg/kg
- Manganeso, níquel, cobre y antimonio, entre otros
Los investigadores subrayan que, en varios casos, la concentración de metales dentro de las viviendas fue mayor que la del exterior, lo que incrementa el riesgo de exposición cotidiana.
Riesgos dentro del hogar
Francisco Bautista Zúñiga, investigador del CIGA-UNAM, explicó que el polvo doméstico funciona como un “reservorio” de contaminantes que se acumulan con el tiempo. Las fuentes no se limitan al tráfico vehicular o la contaminación ambiental externa, sino que incluyen actividades comunes dentro del hogar, como:
- Cocción de alimentos con gas
- Desgaste de pinturas, muebles y materiales de construcción
- Introducción de partículas desde el exterior a través del calzado o la ventilación
Este fenómeno resulta especialmente preocupante para bebés y niñas y niños, quienes pasan más tiempo en el suelo y tienen mayor contacto con superficies donde se deposita el polvo.
Recomendaciones para reducir la exposición
Ante estos hallazgos, el equipo de la UNAM recomienda implementar medidas preventivas sencillas pero constantes, entre ellas:
- Limpieza frecuente del polvo con trapos húmedos
- Mantenimiento adecuado de paredes, pintura y mobiliario
- Ventilación controlada de los espacios
- Colocación de plantas cerca de ventanas para ayudar a retener partículas
