El pontífice designó a José Armando Álvarez Cano, hasta ahora coadjutor, como nuevo titular de la arquidiócesis. La decisión se tomó conforme al Código de Derecho Canónico al cumplir Garfias 75 años
Zuhey Medina / Metapolítica
Morelia, Michoacán.- La Nunciatura Apostólica en México informó, a través de la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, que el papa León XIV aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Morelia presentada por monseñor Carlos Garfias Merlos.
La aceptación se dio mediante el protocolo n. 2537/26, conforme al canon que establece la presentación de renuncia al cumplir 75 años de edad, edad que Garfias Merlos alcanzó el 1 de enero de 2026 y formalizó el 9 de enero.
“El Santo Padre ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Morelia presentada por S.E. Mons. Carlos Garfias Merlos”, indicó el boletín de la Santa Sede publicado este 19 de enero de 2026 al mediodía en Roma (5:00 horas tiempo del centro de México).
La arquidiócesis abarca 44 municipios del noreste de Michoacán y algunos de Guanajuato, con una población aproximada de más de tres millones de habitantes y 243 parroquias.
Al aceptarse la renuncia, monseñor José Armando Álvarez Cano, originario de Jiquilpan, Michoacán, y hasta ahora arzobispo coadjutor, asumió de manera inmediata el gobierno pastoral y administrativo de la arquidiócesis. Esta sucesión automática se activa por el derecho de sucesión establecido en el Canon 403 §3 del Derecho Canónico, ya que Álvarez Cano tomó posesión como coadjutor el 17 de marzo de 2025, tras su nombramiento por el papa Francisco el 25 de enero de ese año.
La Conferencia del Episcopado Mexicano agradeció el ministerio episcopal de Garfias Merlos, quien dirigió la arquidiócesis durante casi nueve años desde enero de 2017.
“Agradecemos el ministerio episcopal que ha desempeñado generosamente, y pedimos a Dios recompense con abundancia su entrega y dedicación al servicio de la Iglesia en México”, señaló el comunicado. Garfias Merlos, originario de Tuxpan, Michoacán, había expresado en días previos que se retiraba “muy en paz, con mucha satisfacción y muy agradecido con Dios” por el trabajo realizado.
