Alejandro Martínez Castañeda
Isla La Pacanda, Tzintzuntzan, 17 de febrero. — En la región lacustre del Lago de Pátzcuaro avanza un proyecto que no sólo apuesta por la innovación científica, sino que se perfila como una estrategia clave para la recuperación ambiental, la soberanía alimentaria y el fortalecimiento económico de las comunidades indígenas de la zona.
La iniciativa, denominada “Innovación de un sistema para la reproducción y conservación de especies acuícolas endémicas: Gestión, transferencia e incidencia en la Isla La Pacanda”, representa un esfuerzo integral para revertir la disminución histórica de especies emblemáticas como la acúmara y el pescado blanco, íconos biológicos y culturales del lago.
Financiado en la convocatoria 2025 por el Tecnológico Nacional de México y el Gobierno de Michoacán, el proyecto tiene como objetivo diseñar e implementar un sistema sustentable de reproducción y conservación bajo criterios científicos, ambientales y sociales. Su alcance es relevante: se proyecta la producción bimestral de entre 4,500 y 6,000 crías de pescado blanco, una acción concreta para repoblar el lago y fortalecer la actividad pesquera local.
Más allá de la meta productiva, la importancia del proyecto radica en su enfoque colaborativo y de largo plazo. Durante cinco años, el cuerpo académico ITSPA-CA-1 del Instituto Tecnológico Superior de Pátzcuaro ha desarrollado investigación aplicada en coordinación con productores, autoridades y especialistas. Esta articulación permite que el conocimiento científico se traduzca en soluciones reales para el territorio, afirma el director de este centro educativo, Juan Carlos Celis Pineda.
La colaboración estratégica con el Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera de Pátzcuaro y la participación activa de la “Granja La Pacanda Kurucha Urhapiti” fortalecen un modelo donde academia, gobierno y comunidad convergen con un mismo propósito: recuperar el equilibrio ecológico del lago y garantizar oportunidades productivas sostenibles, agrega Celis Pineda.
Durante una visita institucional, autoridades ambientales, científicas y del sector pesquero constataron que el proyecto no sólo genera resultados técnicos medibles, sino que consolida capacidades locales, promueve la apropiación comunitaria y reafirma que la innovación puede ser una herramienta decisiva para preservar la biodiversidad y el patrimonio biocultural de Michoacán.
