Apenas 24 horas antes del operativo, la síndica Ana Laura Covarrubias denunció falta de transparencia en la cuenta pública y responsabilizó directamente al alcalde de su integridad física tras recibir amenazas.
Zuhey Medina / Metapolítica
Chavinda, Michoacán.— El operativo que derivó en la detención de la síndica, dos regidores y los mandos policiales de Chavinda no ocurrió en un vacío político. Actas de las sesiones de Cabildo de los días 12 y 18 de marzo muestran que el Ayuntamiento se encontraba en una crisis interna severa, donde la hoy detenida, Ana Laura Covarrubias Ramos, había denunciado públicamente movimientos financieros no autorizados y amenazas en su contra.
Cuenta Pública: El origen de la discordia
Durante la Sesión Ordinaria 38 y las Extraordinarias 40 y 41, celebradas el pasado 18 de marzo (un día antes de las detenciones), el Cabildo discutió la aprobación de la cuenta pública del ejercicio fiscal 2025. Aunque el documento fue aprobado en lo general, la síndica Covarrubias Ramos dejó una constancia de irregularidades que hoy cobran un nuevo matiz ante las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) sobre una presunta “red ilícita”.
“No apruebo los movimientos entre partidas de las últimas dos cuentas trimestrales (julio-diciembre). Al día de hoy, 18 de marzo, las modificaciones presupuestales no han sido autorizadas y mucho menos informadas”, sentenció la síndica en plena sesión.
A esta postura se adhirieron los regidores Jesús Vega Ayala y Paulo César Alejandre Cárdenas, quienes también fueron detenidos en el operativo del jueves bajo cargos de posesión de armas, drogas y equipo táctico vinculado a grupos delictivos.
Responsabilizó al Alcalde por su seguridad
El clima de tensión alcanzó su punto máximo durante la Sesión Ordinaria 37, el 12 de marzo. En dicha reunión, tras señalamientos de que se había “volteado” contra el proyecto político del presidente municipal, la síndica lanzó una advertencia directa que hoy resuena tras su captura.
“En pleno marzo, mes de la mujer, quiero decirle que lo hago responsable de cualquier cosa que me suceda a mí, a mi familia o a personas cercanas. Aunque quieran y busquen, no me van a callar. También hago responsable a quien en su momento nos hizo una amenaza aquí”, declaró frente al Cabildo.
Disputas por el agua y transparencia
Las diferencias no se limitaron a la cuenta pública anual. Registros previos muestran que la síndica y el bloque de regidores hoy detenidos mantenían una confrontación con el alcalde por la falta de claridad en el presupuesto del sistema operador de agua.
Covarrubias Ramos insistió repetidamente en que su labor no era “entorpecer”, sino exigir información que la tesorería municipal se negaba a entregar. “Si nos están solicitando la aprobación es por algo… queremos tener claridad”, reclamó en uno de los debates más ríspidos sobre convenios institucionales.