Carlos Quintana formaliza el relevo en la bancada panista; condiciona la permanencia del nuevo coordinador al respeto absoluto a la línea institucional frente al Gobierno del Estado.
Zuhey Medina/ Metapolítica
Morelia, Michoacán.- El dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN) en Michoacán, Carlos Quintana Martínez, oficializó el relevo en la coordinación de su grupo parlamentario en el Congreso del Estado, posición que ahora ocupa Antonio Salas Valencia. No obstante, el nombramiento llegó acompañado de una advertencia pública: su permanencia estará sujeta a una evaluación constante y a la disciplina partidista.
Tras la salida de la diputada Teresita de Jesús Herrera Maldonado —quien según Quintana dejó el cargo por un acuerdo de rotación—, el dirigente fue cuestionado sobre la cercanía que Salas Valencia ha mostrado con el Ejecutivo estatal, llegando incluso a declararse “bedollista” en eventos públicos.
“De aquí para adelante: a la primera que haga, hay cambio. O trabajamos unidos viendo el bien del partido, o tendrán que haber cambios. No es voto condicionado, es que aquí vamos a cuidar a la institución primero que nada”, sentenció Quintana Martínez.
Prioridad institucional sobre amistades
Ante la pregunta de por qué elegir a Salas Valencia sobre otros perfiles como la diputada Vanessa Caratachea, Quintana reconoció que el nuevo coordinador es un hombre experimentado, pero subrayó que sus relaciones personales no deben interferir con la agenda opositora del PAN.
“Una cosa son sus amistades y otra cosa es la institución. Antes de cualquier amistad que pueda tener él, yo o la secretaria general, está interponer el bien de Michoacán y de Acción Nacional”, puntualizó el dirigente.
Vigilancia estrecha a la bancada
Carlos Quintana detalló que, a partir de ahora, todas las decisiones y el sentido de las votaciones en la LXXVI Legislatura deberán ser consensuadas entre el grupo parlamentario y el Comité Directivo Estatal. Advirtió que cualquier legislador o coordinador que se aparte de esta ruta será removido de inmediato.
Respecto a las declaraciones pasadas de Toño Salas a favor del exgobernador, el líder del PAN fue tajante: “Eso es parte del pasado. De ahora en adelante él tendrá que comportarse muy distinto y lo verán”.
Con este movimiento, la dirigencia del PAN busca cerrar filas y evitar que su bancada sea percibida como un aliado sistemático del oficialismo, estableciendo un esquema de “evaluación constante” para asegurar que las iniciativas acompañadas sean estrictamente en beneficio de la ciudadanía y no por compromisos políticos externos.
