Metapolítica
Ciudad de México.- Poco antes de las 16:00 horas de este lunes, Marx Arriaga Navarro abandonó formalmente sus oficinas en la sede de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ubicadas en avenida Universidad 1200, poniendo fin a la jornada de “resistencia con propuesta” que inició el pasado viernes tras notificársele su destitución.
Acompañado únicamente por su equipo de trabajo más cercano y sin presencia de operativos de seguridad, el exfuncionario salió por el acceso principal del inmueble. Previo a su retiro, Arriaga mostró públicamente el documento oficial que establece su baja del cargo, cerrando así su ciclo como titular de la Dirección General de Materiales Educativos.
El ahora exservidor público aseguró que su última acción administrativa fue garantizar la estabilidad laboral de su equipo técnico: “Logramos firmar las plazas de los compañeros de honorarios, cuyos trabajos pudieron quedar en riesgo”, declaró.
Retorno al magisterio
Respecto a su futuro profesional, Marx Arriaga descartó permanecer en la administración pública en otras áreas, a pesar de que la presidenta Claudia Sheinbaum mencionara por la mañana que se le ofrecerían otras opciones.
“Regresaré a mi escuela, a dar clases. Soy maestro y no vivo de la administración pública. Lo justo era regresarme a mi espacio como maestro para demostrarle a todos los profesores del país que tenemos palabra, que no estábamos aquí por un puesto, sino por un proyecto”, sentenció.
Liquidación en vilo
Sobre el proceso legal de su salida, Arriaga reiteró que no se trató de una renuncia voluntaria sino de una baja directa, por lo que el tema de su liquidación podría escalar a instancias judiciales.
“Eso se quedará ya para demanda o lo que se tenga que hacer a la institución. No sé si lo haga… sopesaré y tendré que hablar con la base magisterial si es justo que el Estado pague al trabajador lo que es por ley o deberíamos dejárselo”, concluyó antes de retirarse.
Con información de La Jornada
