El dirigente estatal, Guillermo Valencia Reyes, anunció la reestructuración de los 113 comités municipales y advirtió que no esperará más de un mes para definir la alianza con el PAN; con el PRD, sentenció, “ni a la esquina”.
Zuhey Medina / Metapolítica
Morelia, Michoacán.— El Revolucionario Institucional (PRI) en Michoacán alista una reingeniería total de su estructura de cara al próximo proceso electoral. El dirigente estatal, Guillermo Valencia Reyes, informó que iniciará una gira por los 17 municipios prioritarios del estado para diagnosticar y renovar los comités municipales, con la meta de cuadruplicar su padrón de militantes.
Valencia Reyes explicó que, tras una depuración realizada por el Instituto Nacional Electoral (INE) debido a registros sin soporte físico de administraciones pasadas, el padrón oficial quedó en 27 mil 800 afiliados. La meta es alcanzar los 100 mil registros antes de las elecciones, evitando las multas que anteriormente afectaron las finanzas del partido por afiliaciones irregulares.
Renovación con miras a las candidaturas
El líder priista subrayó que la reestructura de los comités —de los cuales solo el de Morelia está vigente— tiene como objetivo principal perfilar a los cuadros que buscarán las presidencias municipales.
“Vamos a procurar que en los comités municipales vayan los cuadros que vamos a ir perfilando a las presidencias municipales; mujeres y hombres. No queremos generar agravios perfilando a alguien para que luego nos digan que la posición le toca a otro partido”, puntualizó.
Ultimátum al PAN y veto al PRD
En cuanto a la política de alianzas, Guillermo Valencia fue tajante: el plazo para concretar una unión con Acción Nacional es de un mes. De no llegar a un acuerdo, el PRI iniciará su ruta en solitario para evitar incertidumbre entre sus aspirantes locales.
“Si quieren que vayamos juntos, van a tomar la decisión con nosotros. Yo antes de un mes espero ya tener claridad”, advirtió. Asimismo, el dirigente cerró definitivamente la puerta al PRD, recordando que en procesos anteriores la relación no fue fructífera: “Con el PRD ni a la esquina… desde la vez pasada yo no quería, ellos vinieron aquí a rogar”.