La aspirante a la coordinación estatal afirmó contar con la trayectoria y el respaldo ciudadano necesarios, al tiempo que cuestionó la validez metodológica de encuestas telefónicas.
Zuhey Medina / Metapolítica
Morelia, Michoacán, a 23 de julio de 2026.— La aspirante a la coordinación de los comités de defensa de la Cuarta Transformación en Michoacán, Gabriela Molina Aguilar, descartó contar con un “plan B” en sus aspiraciones políticas y rechazó la posibilidad de declinar a favor de algún otro perfil. De este modo, la exsecretaria de Educación enfatizó que su trayectoria en la administración pública respalda su proyecto rumbo a la definición interna de Morena.
En este sentido, Molina Aguilar remarcó que su paso por distintas áreas de gobierno le otorga la tranquilidad necesaria para someterse a las evaluaciones del partido.
Cuestiona rigor en encuestas y apela al trabajo territorial
Respecto al levantamiento de estudios de opinión que circulan en la entidad, la aspirante enfatizó que los instrumentos de medición válidos deben contar con registro ante el órgano electoral y aplicarse mediante entrevistas presenciales en vivienda de forma aleatoria.
“Cuando yo vi el método que son 500 entrevistas telefónicas, pues de entrada ustedes juzguen. A mí me da la tranquilidad el conocer todo el estado por muchos años. En los cuatro estudios que se harán —entre ellos en inteligencia financiera para no tener un solo antecedente penal— se nos va a investigar en nuestro perfil de trayectoria; todo eso me da la suficiente tranquilidad para pedir de frente el voto de confianza”, sostuvo.
De este modo, Molina Aguilar señaló que los resultados en el sector educativo, como la reducción del rezago y la entrega de ciclos escolares completos, constituyen elementos objetivos para ser valorados por la ciudadanía.
Apuesta por la unidad y el diálogo sin polarización
Por otra parte, la exfuncionaria subrayó que su estilo de trabajo se ha caracterizado por la capacidad de articular acuerdos con diversos sectores, por lo que rechazó discursos divisorios o confrontaciones internas.
“A nadie le ayuda la polarización. Para dar resultados en educación se requiere un diálogo y una escucha permanente; no íbamos a solucionar los problemas si yo llegaba e imponía. Generé unidad entre seis fuerzas sindicales violentadas entre sí y me coordiné con 113 alcaldes y comunidades autónomas. La unidad siempre le hace bien a Michoacán”, puntualizó.
Finalmente, al abordar tanto la posibilidad de retornar a la Secretaría de Educación como una hipotética declinación por otro aspirante, Gabriela Molina descartó ambas opciones.
“Ahorita no hay plan B, ni siquiera me planteo regresar o no regresar [a la Secretaría de Educación]. Sé que el pueblo de Michoacán puede ver en mi perfil la persona que va a coordinar este espacio… Yo más bien siempre veo claramente que declinen por su servidora; eso lo tengo absolutamente claro”, concluyó.
