El presidente agregó que no se ha hecho la prueba para descartar contagio: “Cuando uno tiene síntomas es cuando hay que hacerse la prueba, entonces estoy muy bien”.
El presidente llamó a calmar las aguas y a unirse y “no darle motivos a los conservadores para que se afecte nuestra causa, porque, por ejemplo, estas diferencias son ocho columnas en El Universal, en el Reforma, en todos los periódicos conservadores, entonces no hay que hacerles el juego, hacerles el trabajo, a nuestros adversarios”.
“Es muy contagiosa, pero afortunadamente no tiene el nivel de peligro, no hace tanto daño como las otras variantes. Sí hay contagios, pero no tenemos incrementos todavía en hospitalizaciones que nos lleven a pensar que puedan rebasarnos, que no tengamos capacidad para atender enfermos”, fue lo que dijo el mandatario.
El avión presidencial adquirido al final del sexenio Felipe Calderón para disfrute de Enrique Peña Nieto, tiene dos posibles destinos: intercambiarlo por helicópteros para mitigar incendios forestales o entregarlo a la empresa que se encargará del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, dijo el presidente.
Será “para que sepamos cómo vamos en todos los terrenos: cómo vamos en ingresos, en deuda, en inflación, en creación de empleos; cómo va la bolsa de valores, el precio de los básicos, el salario y todo lo que tiene que ver con el desarrollo y el bienestar”, dijo el presidente.
“Es una obra federal, no podría ningún gobierno estatal detenerla, puede ser que la usen de bandera política, que digan ‘si yo gano, voy a detener el Tren Maya’, yo les recomendaría que no lo hicieran porque la gente en Quintana Roo quiere el Tren Maya”, dijo el mandatario.
“Nos debe Calderón esa explicación, independientemente de lo legal, no es nada más decir ‘no sabía’, ¡no! A ver, ¿qué sucedió? ¿Qué pasó? ¿Cómo conociste a ese señor? ¿Por qué lo nombraste? ¿Qué no te diste cuenta de cómo actuaba, su prepotencia, su arrogancia? ¿Nunca te dijo nadie de que estaba actuando en contubernio con la delincuencia? Porque sí hay testimonios de que le dijeron”, aseveró el presidente mexicano.
“Yo lo único que puedo decir o repetir es que le tengo confianza al fiscal general, a Alejandro Gertz Manero, lo considero una gente íntegra, incapaz de fabricar delitos”, dijo el mandatario.
El exdirector de Pemex es acusado de lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho, delitos que en conjunto suman penas de hasta 39 años de cárcel, pero esto es sólo por la investigación relacionada con Odebrecht.
En la carta que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador el 23 de diciembre de 2020 a Donald Trump —entonces presidente de Estados Unidos—, apeló a la compasión del estadounidense y al indulto del activista, cosa que no se dio.