“Estados Unidos sabe que no se puede poner en entredicho la credibilidad de un gobierno. Ellos no aceptarían eso, y tampoco nosotros”, dijo el presidente.
En síntesis, el medio estadounidense deslizó que la deferencia de México con el general Cienfuegos se debe a que gran parte del gobierno de López Obrador se funda en la acción de las fuerzas armadas.
El motivo es un pedido de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para llevar esas dosis a países más pobres, según dio a conocer el propio presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Soy totalmente ajeno a los hechos que se me pretenden atribuir”, dijo Cienfuegos. “Soy inocente, y a lo largo de seis décadas en el Ejército siempre actué con honor y lealtad”.
“Tras 6 meses de especulaciones y calumnias, la autoridad por fin me ha citado para el próximo 26 de enero. Compareceré para conocer y evidenciar las mentiras que el delincuente confeso Lozoya ha dicho”, dijo el aludido.
“No queremos ver al puerto como una isla, sino como una zona integrada al pueblo, a la ciudad de Lázaro Cárdenas. Queremos que el puerto ayude a un programa integral para infraestructura en beneficio del municipio”, dijo el presidente.
Según AMLO la DEA fabricó delitos por represalias y venganzas, hizo una investigación sin sustento ni pruebas y finalmente recopiló elementos sin valor probatorio.
El secretario Javier May destacó el compromiso de respeto al principio de imparcialidad, y convocó a una capacitación dirigida al personal de la dependencia federal.
“Nosotros sostenemos que debe terminarse la impunidad y la corrupción, pero también que no puede haber represalias o venganzas. No se pueden inventar delitos”, dijo AMLO.
Así se cierra uno de los casos judiciales más mediáticos de los últimos meses, en medio de sospechas de presiones militares hacia el presidente AMLO y la inconformidad de millones de mexicanos hastiados de la corrupción endémica en el país.