El problema es que la vacuna AstraZeneca/Oxford se considera vital para hacer frente a la pandemia en el mundo en desarrollo, ya que sería mucho más barata y fácil de producir y distribuir.
Los anuncios respecto de las nuevas vacunas todavía no se han reflejado en una baja de contagios en el mundo. De hecho, hoy zonas de Europa y EU están peor que nunca.
La empresa, sin embargo, mantiene sus proyecciones de producir más de mil millones de dosis durante 2021, cuando iniciará la inoculación masiva a la población general.
La versión de la OMS contrasta frontalmente com la del presidente Andrés Manuel Lopez Obrador, quien en distintas ocasiones ha asegurado que no las usa porque “así me lo recomienda López Gatell”.
“Les pediría que organicen el trabajo de tal manera que al final de la próxima semana procediéramos a la vacunación a gran escala”, sugirió, algo que en lenguaje político ruso es una orden directa.
La vacuna estará disponible en todo el Reino Unido a partir de la próxima semana. Otros países como Estados Unidos están considerando la aprobación de varias vacunas contra el coronavirus antes de fin de año.