#TAN CERCA, TAN LEJOS // Javier Milei el mal signo de los nuevos tiempos

Por José Irán Moreno Santos

El pasado domingo 19 de noviembre ganó la Presidencia del gobierno argentino en segunda vuelta Javier Milei un hombre estridente, grosero, desafiante, altanero, criticón, soberbio, banal y estrambótico, con discurso anti sistémico, negacionista y radical, quien convenció a diversos sectores sociales de Argentina en votarlo con propuestas de máxima libertad individual, infuncionalidad del Estado y economía de libre mercado y emprendimientos individuales.

Convocó a viejos demonios ideológicos como el comunismo y reivindicó los valores de la dictadura en orden y progreso, culpó de todos los males sociales a la democracia por lo que la descalificó, aunque se valió de ella para ganar las elecciones.

Este fenómeno no ha sido el único en nuestra América Perdida (mano negra) en los últimos años, recordemos a Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolsonaro en Brasil, José Antonio Kats en Chile, Rodolfo Hernández en Colombia, Nayib Bukele en El Salvador, quienes con discurso similares buscaron ser presidentes en sus países y algunos al igual que Milei lo lograron como es el caso de Estados Unidos de América y El Salvador.

La pregunta es ¿porque las sociedades de estos países los votan y ganan o tienen un porcentaje de votación importante que se convierten en factores de oposición inestable?

¿Porque el ciudadano común ve en estos personajes salidas viables a su situación cotidiana?

Las respuestas pueden ser muy variadas, pero yo tengo algunas que pudieran orientar el debate que necesitamos dar los demócratas de izquierda y de derecha en nuestra región, para evitar que las instituciones democráticas construidas con sangre, desaparecidos y perseguidos políticos en los últimos 40 años no la desmantelen y que los logros en derecho sociales, económicos, culturales y políticos no sean borrados o eliminados de las historias de nuestros países por personajes con este perfil negacionista.

Una primera respuesta es que son personajes profundamente nacionalistas, que reivindican los valores y principios de la Nación como un sujeto que requiere ser reivindicado, empoderado e incluso martirizado para resaltar la supremacía nacionalista.

Consideran que los gobiernos que los antecedieron ya sean estos de derecha o de izquierda son corruptos, convenencieros, rateros, entreguistas y no tienen cariño amor a los ciudadanos y al país, que se llegaron al gobierno para enriquecerse y formar parte de una nueva clase política, casta o mafia del poder.

Promueven la libertad individual, la libertad comercial, empresarial, la libre fluctuación de los precios, todo el mercado se rige por la competencia y la demanda y por lo tanto mientras los ciudadanos tengan cubiertos su satisfactores sea como sea, el mercado se regulará solo y por lo tanto las condiciones tanto laborales, de vida serán mejores. porque también la fuerza de trabajo está en competencia y por lo tanto los salarios no deberían ser restrictivos y sino libres, no consideran necesario pagar impuestos porque como el Estado integrado por mafias anteriores han sido corruptos, no requieren de impuestos importantes, porque finalmente las infraestructuras, carreteras, sanitarias y escolares tendrán que ser pagadas por los propios ciudadanos por si esto se quieren mantener en buen estado.

Es una situación en la de que cada quien se preocupe por lo que tiene y preservar lo que hay.

Consideran que la globalización es benéfica para sus intereses empresariales y comerciales , pero también es dañina para los intereses del país ya que hablar de protección animal, derechos humanos y cambio climático los obliga a definir acciones políticas no nacionales, sino internacionales que les atan las manos para impulsar sus proyectos nacionales aun contraviniendo los derechos humanos o las convenciones climáticas u otras convenciones firmadas por sus Estados para una mayor convivencia local y global.

Son personajes que vienen del mundo empresarial que se vanaglorian de ser buenos administradores y que por lo tanto esa misma administración se puede llevar a cabo desde el gobierno y como han sido exitosos en sus negocios creen que pueden trasladar ese éxito empresarial y de sus negocios a un desarrollo político, económico y social en sus países.

Son hombres estudiados sin duda, economistas, sociólogos, politólogos, pero con una visión muy estrecha de políticas públicas colectivas, pero muy amplia de políticas empresariales y comerciales, lo que les quita un tinte ideológico tradicional a las posturas mencionadas anteriormente. Son meramente capitalistas, empresarios que sin dudas se han beneficiado de las políticas estatales, de los gobiernos anteriores, pero ven en el Estado, el obstáculo para su mayor desarrollo a pesar de que fueron salvados en estas administraciones.

Descalifican o niegan que el colectivo social requiere de derechos, servicios, responsabilidades, atribuciones e incluso atentan contra la colectividad en sus avances democráticos, sociales, de vivienda, laborales y políticos.

Son fundamentalistas en sus creencias religiosas o interpretaciones cosmogónicas de las realidades, se sienten mandatados para llevar a su sociedad o a su pueblo a un estadio superior, a un estado mejor, como si fueran ellos los redentores de sus sociedades o pueblo.

Son personajes con una vena autoritaria muy marcada y dispuestos a desafiar a las instituciones de contrapesos del Estado como los parlamentos y los tribunales judiciales.

Desafían la ley, no la cumplen porque consideran que como fueron hechas por una casta o por una mafia con intereses específicos, ellos traen otra visión y entendimiento de las leyes, las cuales son para violarlas y no para cumplirlas y por lo tanto actúan con mucha independencia y contradicciones propias que los lleva incumplirlas, contravenirlas e incluso ser sujetos de delitos, a los cuales ellos le dan poca importancia, apelan al pueblo bueno, a los inconformes y polarizan socialmente sus países.

Sostienen excelentes relaciones con los medios de comunicación por su estridencia y también con sus similares empresarios con los cuales en sus gobiernos les generan mayores beneficios de los que han obtenido en momentos pasados.

Otorgan seguridad por encima de estabilidad y poca gobernabilidad.

Sin embargo, estos personajes ya los hemos padecido en la historia democrática de nuestra América y sus gobiernos han sido verdaderamente desastrosos, han retrocedido en sus derechos políticos, económicos, sociales y sus sociedades se han empobrecido traigo a la mente Alberto Fujimori en el Perú, Abdalá Bucaram en Ecuador, Hugo Chávez en Venezuela.

En resumen, son personajes con discursos nacionalistas, xenófobos, ultraconservadores, ultraliberales, homofóbicos, antisocialistas, anticapitalistas, centralistas y autoritarios.

Las sociedades de estos países que los votan son porque han decepcionado sus gobiernos en la solución de los problemas cotidianos.

Han erosionado (los gobiernos anteriores) las instituciones con el influyentísimo, nepotismo, corrupción y la falta de renovación de los cuadros políticos de los partidos en el gobierno. Son los mismos desde hace 30 años.

Se han generado crisis económicas, se han vuelto autoritarios y dictatoriales.

Se mantienen a pesar de las alternancias, los grupos económicos, no se reduce la pobreza, no se reduce la marginación, no hay mayores beneficios sociales, el salario no aumenta, la sanidad no es buena, la educación es de mala calidad para el pueblo o sociedades, pero para los gobernantes o los que los alternaron ha mejorado.

No hay programas de gobierno integrales que fortalezcan las instituciones del Estado, que sean transparentes, rindan cuentas, todo beneficia a los nuevos sectores gobernantes y desde luego que son ellos, esas derechas y esas izquierdas las que encubaron el huevo de la serpiente y dieron paso al surgimiento de estos personajes. Mucho es su responsabilidad.

No son de generación espontánea, son anidados por los regímenes heredados, aquellos que no han logrado la transición política, la reforma del Estado, la consolidación de las instituciones democráticas, la creación de un Estado Social Democrático y de Derecho; son aquellos que han heredado las constituciones de las dictaduras o aquellas que han maquillado sus constituciones con reformas cosméticas, aquellos que han permitido que el crimen organizado gobierne en los municipios, en las localidades y donde las elecciones no son verdaderamente representativas de la población por lo menos en nuestra región.

Algunos elementos estos del por qué la sociedad de los votan y quiénes o por qué se generan, incluso valorar si la democracia a pesar de ser la mejor forma de gobierno no es la más representativa y hay que buscar profundizarla en su representatividad en el gobierno.

Los partidos deben ser democráticos, promover los valores y principios de la democracia y dejar de insistir que no hay diferencias entre izquierda y derecha porque por esas indefiniciones surgen personajes como el que gobernará la Argentina.

Es un buen momento para comenzar nos solo reflexiones, sino acciones políticas para revertir estos personajes, estos candidatos, estos proyectos sin rumbo porque son corruptos y devoran todo a su paso y reconstruirlo llevara décadas cuando a ellos solo les basta 4 u 8 años para devastar.

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