Por Oscar Carbajal
Si ya de entrada la sesión del Congreso del Estado el pasado domingo 27 de julio pintaba para ser intensa, se volvió aún más con el cúmulo de comentarios y acciones que fueron tendientes a “debatir” de manera fuerte entre los y las integrantes del pleno.
Y es que, en un momento de la sesión, los comentarios se salieron de control al grado que, si los ponemos bajo la lupa de lo que comprende la Violencia Política por Razón de Género contra la Mujer, bien pueden ser sancionados por el grado de agresividad pasiva que se dieron, más cuando se hablaba sobre los espacios que debían ocupar las mujeres en los cargos que se estaban por designar, y sarcásticamente un integrante del pleno se burlaba de la frase “es tiempo de mujeres”.
No es la primera vez que esto se da en el seno del Congreso, apenas hace unas semanas dos diputados de manera tajante agredieron verbalmente a dos diputadas, con comentarios que, ante los ojos de los presentes, dejaron mal parados a los parlamentarios por la calidad -mala- de las frases que usaron al referirse a sus pares.
Aquí el problema radica en algo: por más que se les ha solicitado a las autoridades electorales -IEM y TEEM- estudiar e investigar este tipo de presuntas infracciones y conductas que bien pueden ser consideradas como Violencia Política de Género, la jurisprudencia que se ha emitido al respeto, señala que estos actos al haberse dado dentro del mismo Congreso, en las sesiones públicas, son actos que escapan de la competencia de dichas autoridades.
Cuestión que no comparto en nada, debido a que se ha generado un ambiente en el que se deja en libertad de las personas el que se sigan dando este tipo de acciones al no haber algo que les ponga un freno. Ya lo decía uno de estos diputados, “hacer este comentario feroces, mordaces, es parte de la libertad de expresión y tenían que tener la piel más gruesa”. Puede ser que si, en la parte de la piel, yo lo he dicho, siempre están en el ojo de todos y deben ser más abiertos al escrutinio público, pero de ahí, a que se justifiquen con eso para llamar cómo “Chimoltrufia”, “que la inteligencia artificial piensa más que la diputada”, reírte y burlarte del “es tiempo de mujeres”, burlarte irónicamente de que una mujer obtiene menos votos frente a un hombre, no puede ser considerado como algo normal.
Y es que creo que ahí es donde nace el problema, en la normalización de tantas conductas que al día de hoy, no pueden seguir así. Esto me hizo recordar a la frase que usa Warner Bros en algunas de sus clásicas caricaturas al mencionar que “las conductas mostradas son producto de su tiempo, sin embargo eso no quiere decir que estaban bien, y que ahora tampoco deberían ser consideradas de tal manera”. Digo esto porque hay legisladores que una y otra vez, hacen uso de este tipo de acciones para ofender y después decir que “la conducta o profesión parlamentaria es así”. NO, ese pensamiento arcaico no puede seguir así, porque puede ser replicado sin detenerse, tal lo volvimos a ver con un legislador que ya había sido denunciado en la pasada legislatura sobre esto, y ahora lo vuelve a hacer debido a que no hay una sanción sobre sus “normalizadas” conductas.
Pero, lo más sorprendente que se me hace es, que si el TEEM y los tribunales federales ya mencionaron que no pueden ser competentes para conocer de estas denuncias, y que debe ser la instancia interna quien conozca de dichas infracciones, ¿Dónde está esa instancia interna?
La semana pasada, la presidenta del TEEM mencionó algo que es muy cierto, el Poder Legislativo tiene la facultad y herramientas para poder establecer una instancia que conozca de esto y no solo al interior del Congreso, sino que ordene que en los Ayuntamientos también se cree dicha instancia, debido a que es otro de los ambientes donde se está desarrollando mucho este tipo de acciones.
La vida interna y organización de los poderes públicos, no puede quedarse solamente detenida en si “hay o no manera de atender sus acciones” sino que se debe dejar de lado “lo político” y se que esto a muchas personas de la vieja escuela no les gustará, para que se transite a un ambiente de respeto, si la sociedad ha progresado en muchas cosas, no podemos seguir teniendo un freno en la manera de atender la violencia política al interior de dichos órganos, y consideró que es un buen momento para que se ejemplifique y se transite a un modelo en el que “los comentarios mordaces” que son normalizados, sean erradicados.
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