Por Catalina Rosas
En la conferencia “la mañanera del pueblo” encabezada por la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo junto con el titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Antonio Peña Merino y la Secretaria de Ciencia Humanidades Tecnología e Innovación (SECIHTI). Dra. Rosaura Ruíz, se realizó la presentación de “Coatlicue” la supercomputadora. En la conferencia, se enfatizó que esta supercomputadora “será del pueblo de México”, consolidando un esfuerzo de Estado para modernizar la ciencia, la tecnología y la capacidad operativa del país.
“Coatlicue” esta supercomputadora representa un salto histórico en la capacidad de cómputo del país, con la visión de colocar a México a la vanguardia tecnológica de América Latina. El proyecto contempla una inversión de aproximadamente 6 mil millones de pesos. Su construcción se desarrollará a lo largo de los próximos 24 meses; la ubicación final aún no ha sido definida, aunque será elegida considerando criterios como disponibilidad de agua, energía, conectividad y requisitos técnicos.
En cuanto a su potencia, “Coatlicue” tendrá alrededor de 15 000 GPUs ( Unidades de Procesamiento Gráfico) distribuidas en 200 gabinetes interconectados, una infraestructura equivalente a más de 400 mil computadoras operando en paralelo. Esto le permitirá alcanzar una capacidad de procesamiento de 314 petaflops (o 314 mil billones de operaciones por segundo), lo que la convertirá en la supercomputadora más poderosa de América Latina, con una potencia siete veces mayor a la de la máquina líder actual en la región.
Sobre sus usos, la presidenta Dra. Claudia Sheinbaum señaló que Coatlicue estará al servicio de múltiples ámbitos estratégicos como:
- Investigación científica avanzada en salud, energía, medio ambiente principalmente.
- Modelos de inteligencia artificial y análisis de grandes datos por ejemplo; para predicciones climatológicas, planeación agrícola, estudios hidrológicos, análisis energético, aduanero y fiscal.
- Apoyo a emprendedores e iniciativa privada, ofreciendo capacidades de cómputo masivo normalmente inaccesibles para muchas instituciones o empresas.
- Fortalecimiento de la soberanía tecnológica nacional: será una infraestructura pública, operada por científicos especialistas mexicanos y mexicancas, y formará parte de la red nacional de supercómputo integrando el trabajo de universidades y centros de investigación del país.
Sin duda una revolución digital con “Coatlicue”, la supercomputadora que transformará la ciencia mexicana, marcando el inicio de un proyecto ambicioso de alto impacto. Una supercomputadora pública, con poder sin precedentes en la región, diseñada para atender desafíos nacionales complejos. Desde la ciencia y el clima hasta la economía y la innovación, con la meta de posicionar a México como un actor competitivo en la nueva era digital,
