Por José Irán Moreno Santos
Diecisiete países de nuestra región firmaron la conformación de un Escudo que combatirá a las organizaciones del crimen organizado que existen en el continente, este combate será militar, coordinación conjunta y lo encabezarán las fuerzas militares norteamericanas, quienes definirán seguramente los objetivos a combatir y si participan las autoridades locales.
Es una iniciativa multinacional de cooperación militar, la cual busca coordinar esfuerzos militares y de seguridad entre las naciones participantes para combatir las organizaciones criminales transnacionales, en particular los cárteles de la droga que operan en todo el continente americano.
No suscribieron está iniciativa 18 países del continente, lo que significa el 51 por ciento de los gobiernos.
Los países que firmaron se afirma que son de gobiernos de derecha, pero esa es una afirmación parcial, ya que no todos se ubican en ese espectro ideológico, lo que sí se puede afirmar es que son gobiernos electos democráticamente por sus sociedades y tomaron la decisión soberana de asistir a invitación del presidente de los Estados Unidos.
Los no asistentes también en su mayoría son gobiernos electos por sus sociedades, tal vez no fueron invitados al lanzamiento y firma de esta iniciativa más allá de si su espectro ideológico es de izquierda o de derecha o si son del agrado del anfitrión.
La iniciativa existe, no se sabe cuál será el mecanismo para su implementación y se tiene claro el objetivo.
El problema que motivo está reunión existe más allá de la iniciativa del convocante, los firmantes y los no asistentes a la reunión; los carteles están envenenado a los jóvenes, están desapareciendo mujeres, está reclutando niños, está cobrando impuestos, están incidiendo e involucrándose en política, son organizaciones transnacionales, cuentan con armas y tecnología de última generación, ponen funcionarios, apoyan campañas políticas y tienen una infraestructura financiera muy poderosa.
Los carteles de las drogas son organizaciones reales que también trafican con personas, órganos e infantes y los gobiernos de los 35 países que conformamos el continente americano saben de su existencia, su poderío y no han logrado detenerlos al interior de sus fronteras y menos fuera de las mismas.
El Escudo de las Américas es una iniciativa muy cuestionable, pero han pasado más de 20 años y los países de la región no han avanzado en una coordinación regional para su combate, apelan a la soberanía, leyes muy laxas, una disparidad en inteligencia y sobre todo a la corrupción que en ellos existen, no hay unidad regional para su combate o legalización porque dejan miles de millones de dólares a quienes en contubernio hacen negocio desde las esferas del poder político y empresarial y así podemos enumerar una serie de problemáticas regionales que no son abordadas por los gobiernos de la región en unidad porque consideran que ganar el gobierno significa tener el poder para servirse y no para beneficiar a la población y defender sus privilegios y esto pasa por los gobiernos tanto de derecha como de izquierda.
El multilateralismo es el mecanismo único para la búsqueda de soluciones y la unidad regional es el mejor blindaje para iniciativas como la estadounidense que busca intervenir y controlar para su beneficio armamentista.
Es una mala iniciativa es posible porque la impulsa Estados Unidos, pero si está iniciativa la hubiera presentado Canadá, México, Brasil o Colombia tal vez no fuera tan mala a menos que la propusiera un gobierno de derecha, pero el crimen organizado y los carteles de drogas no los guía la ideología sino el dinero y ahí es donde debemos poner énfasis para derrotarlos desde la unidad.
Fue Estados Unidos, fuera del ordenamiento internacional y de los organismos internacionales y que debemos hacer para que todos los 35 Países del continente participen con compromisos claros y no la tradicional retórica latinoamericana de la patria grande.
Es momento de no ignorar la realidad y aceptar que los gobiernos y sus gobernantes no han querido asumir la responsabilidad y esta propuesta es el costo de su nula iniciativa, asumámosla y caminemos sin retorica por una verdadera Comunidad Americana o un Unión Americana desde Alaska hasta la Patagonia y eso implica ceder y cooperar.
En Mexico no hay ánimo ya que se está trabajando por un gobierno autoritario y antidemocrático traicionado la lucha democrática que emprendió Cuauhtemoc Cardenas y miles de mexicanos en los últimos 40 años
NOTA DE PROTESTA
Retiro del plan B impulsado por el gobierno de Claudia Sheimbaun, ya que viola los principios constitucionales de soberanía y autodeterminación de los Estados y municipios del Estado mexicano y rompe con el pacto fundacional federal de México.
Reiteramos la condena a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua por la no liberación de los presos políticos, por lo que seguimos demandando libertad de todos, ni uno más en las cárceles por motivos políticos.
No a la extraterritorialidad de las leyes, alto total al unilateralismo. Alto al fuego en Medio Oriente.
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