Por José Irán Moreno Santos
Uno de los primeros retos que debe plantearse el nuevo secretario de Relaciones Exteriores es borrar de las mentes de los funcionarios de la 4T, y de su propia secretaría, la máxima falsa de que la mejor política exterior es la política interior.
Otro reto es definir si vamos a mantener la retórica soberanista, la política de principios, la de defensa del derecho internacional, los derechos humanos y la democracia, o la de intereses.
Un desafío importante es si existe la voluntad política de impulsar una Política Exterior de Estado o una política exterior de gobierno, como la de las administraciones de Fox, Calderón, Peña Nieto y López Obrador.
El nuevo secretario también tiene el reto de recuperar y utilizar el Servicio Exterior Mexicano y todo lo que ello significa en experiencia, conocimiento, análisis, relaciones y capacidad, o seguir su desmantelamiento y ocupar esas importantes representaciones diplomáticas como pagos, refugios y premios a políticos propios o «bien portados» provenientes de la oposición.
Otros desafíos son cómo enfrentaremos los nuevos retos globales, como la ONU y el sistema multilateral de solución de conflictos; si nos alejamos o lo fortalecemos con propuestas de reformas; qué hacer con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio.
Cómo enfrentaremos la relación con nuestra región y sus casi inexistentes mecanismos regionales.
Tiene el gobierno que definir con claridad si vale la pena recuperar los valores que inspiraron la democracia, los derechos humanos, ambientales, multilaterales, de cooperación y políticos, o si se abandonan por un alineamiento conveniente.
Estamos ante un cambio de fin de época. El parto se ha venido complicando, estamos en el umbral y repetir o regresar el producto ya es imposible; debemos enfrentar los desafíos juntos en lo interno como Política de Estado y en lo internacional con diplomacia multilateral.
México no puede otorgar refugio o asilo y abandonarlos a su suerte en territorio nacional mientras a otros les otorga trabajo y recursos disfrazados de organizaciones civiles o consultores. No puede ser solo solidario con el pueblo cubano y no serlo con el pueblo palestino o ucraniano; no puede criticar al gobierno de Daniel Noboa en Ecuador y dejar sin declarar la persecución política y el autoritarismo de los gobiernos de Venezuela, Cuba, Nicaragua y El Salvador, solo por mencionar a nuestra región.
Los retos que se tienen y se avecinan son importantes, y espero se tenga capacidad para resolverlos desde una posición de Estado.
Por lo menos el nuevo secretario Velasco tuvo un gesto político de gran valor al presentarse y cabildear con los grupos parlamentarios en el Senado; por lo menos ya tiene el respaldo de Estado y no solo la designación del gobierno. Ya obtuvo el voto; ahora tiene que demostrar que la confianza depositada valió la pena.
NOTA DE PROTESTA
Reiteramos la condena a los gobiernos de Venezuela y Nicaragua por la no liberación de los presos políticos, por lo que seguimos demandando la libertad de todos. Ni uno más en las cárceles por motivos políticos.
No a la extraterritorialidad de las leyes; alto total al unilateralismo. Alto al fuego en Medio Oriente.
La salida de la crisis en Cuba es por la vía de la transición democrática, donde solo y únicamente deben participar los ciudadanos que viven en la isla. No a la intervención o agresión militar; fin al bloqueo energético impuesto a México para Cuba, pues aceptarlo viola nuestra soberanía nacional.
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