El expresidente del órgano local, Ignacio Hurtado, reveló que existe un segundo expediente promovido por un ciudadano que acusa presuntas irregularidades en fiscalización; reprochó que el INE no acumuló los casos.
Zuhey Medina / Metapolítica
Morelia, Michoacán, a 20 de junio de 2026.— La crisis institucional en el Instituto Electoral de Michoacán (IEM) podría agudizarse en los próximos días. Pese a la reciente destitución de la mayoría de las consejerías del órgano local por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), el expresidente del IEM, Ignacio Hurtado Gómez, reveló la existencia de un segundo proceso legal en curso que busca la remoción de las únicas dos consejeras que quedaron en funciones en el pleno.
Se trata de un recurso promovido de manera particular que, a diferencia del expediente ya resuelto por la designación temporal de un contralor, aborda presuntas anomalías en otras materias sustantivas del árbitro electoral.
La queja de Óscar Rubio: El segundo frente jurídico
De acuerdo con las declaraciones de Hurtado Gómez, el origen de este nuevo procedimiento administrativo sancionador se encuentra en una denuncia formal interpuesta por el ciudadano Óscar Rubio. Esta queja no solo reitera los señalamientos del primer litigio, sino que amplía las acusaciones hacia temas de fiscalización y apunta de manera directa contra las integrantes del Consejo General que no fueron alcanzadas por la primera sanción de cese.
“Hay una segunda queja que, por cierto, no se nos ha notificado, pero que también, entre otras cosas, se está planteando ese tema y además también está pidiendo la remoción de las otras dos consejeras, que presentó el ciudadano Óscar Rubio”, detalló el expresidente del instituto.
Acusan falta de acumulación de expedientes en el INE
El exconsejero presidente manifestó su extrañeza y desacuerdo con la ruta procesal que le dio el INE a las denuncias ciudadanas. Cuestionó que la autoridad nacional resolviera de manera aislada el primer recurso —promovido originalmente por un ciudadano de apellido Rascón— en lugar de haber unificado ambos expedientes para su análisis integral, toda vez que versan sobre el mismo organismo público local.
“Ese es otro tema que también en su momento se tendrá que dilucidar en los tribunales: la falta de esa acumulación de los dos expedientes, porque nada más se resolvió el primero pero falta el segundo. Nunca tuvimos conocimiento de… aunque supimos que estaba la queja presentada por este ciudadano que lo hace como ciudadano”, recriminó Hurtado Gómez.
Con este procedimiento latente, el futuro operativo del IEM se mantiene bajo reserva, pues los tribunales federales electorales tendrán que revisar no solo las impugnaciones de los consejeros removidos, sino también el desenlace de esta segunda queja que amenaza con desmantelar por completo la conformación original del árbitro electoral en la entidad.
