Por Catalina Rosas
Los anuncios del 19 y 21 de este mes de noviembre por nuestra presidenta Dra. Claudia Sheinbaum sobre la creación de una supercomputadora mexicana y el lanzamiento de la plataforma educativa SaberesMX, representan un viraje político hacia la modernización tecnológica del Estado mexicano. Sin duda muestra la formación científica de la Presidenta de México.
El establecimiento de una infraestructura de supercómputo nacional se presenta como un paso estratégico para apoyar la investigación científica, manejo de datos públicos y el desarrollo de inteligencia artificial. La iniciativa colocará a México en una ruta de mayor autonomía tecnológica.
Se firmó un convenio con el Barcelona Supercomputing Centre (BSC), uno de los centros de supercómputo más avanzados del mundo. Gracias a esa alianza, mientras se construye la supercomputadora en México (proceso estimado entre 24 y 36 meses), los investigadores mexicanos podrán usar la capacidad del BSC desde enero de 2026. Esto permitirá la formación de talento mexicano en supercómputo con expertos internacionales. El impacto en aplicaciones clave para el país como:
- Modelos climáticos: simulaciones avanzadas para prever fenómenos meteorológicos extremos.
- Análisis de datos fiscales y aduaneros: para optimizar procesos del SAT y aduanas.
- Agricultura: procesamiento masivo de imágenes satelitales para monitorear cultivos u otros fenómenos agrícolas.
- Inteligencia Artificial: entrenamiento de modelos de lenguaje a gran escala para instituciones públicas.
La supercomputadora podrá hacer operaciones que para una computadora convencional tomarían años, resolver problemas complejos en días u horas. Esto permitirá que el gobierno, la academia y otros sectores respondan más rápido a desafíos como el cambio climático o grandes volúmenes de datos institucionales.
La plataforma SaberesMX, es una plataforma pública y gratuita lanzada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para ofrecer educación continua, cursos certificados, microcredenciales y trayectorias formativas flexibles. Está pensada para que las personas puedan aprender “a lo largo de toda la vida”: no solo estudiantes jóvenes, sino también adultos con carreras truncas, personas que quieren reconvertirse o certificarse en habilidades particulares. Usa inteligencia artificial para personalizar la ruta de aprendizaje de cada usuario: recomienda cursos según intereses y perfil.
Se pueden obtener certificados más cortos que un título universitario tradicional. Las universidades que participan: UNAM, IPN, Tecnológico Nacional, más de mil universidades.
El primer curso disponible es “SanaMente LibreMente: jóvenes por la paz y contra las adicciones”. Tiene 16 horas, equivale a un crédito universitario y está avalado por varias instituciones. Para acceder se usa la Llave MX, lo que facilita que muchas personas ya puedan entrar.
Ambos proyectos se presentan como símbolos de modernización. La Presidenta coloca sobre la mesa iniciativas ambiciosas, necesarias, con una arquitectura institucional sólida y una visión de Estado de largo plazo.
En suma, la supercomputadora y SaberesMX pueden marcar un antes y un después en la infraestructura tecnológica del país en la ciencia mexicana, dar el salto a una capacidad de cálculo de primer nivel permite abordar problemas nacionales con herramientas que antes solo estaban al alcance de las grandes potencias o corporaciones. Potencialmente, podría acelerar el desarrollo de tecnologías emergentes en México. La IA, modelos climáticos, simulaciones científicas y posicionar al país como actor relevante en la ciencia a nivel internacional.
