Por Hugo Gama
La vida pública durante el siglo XXI ha tenido cambios sustantivos en lo que respecta a la participación de la mujer en los espacios de poder, así como en la toma de decisiones que impactan en la vida de las personas. Los derechos de las mujeres, la erradicación de las violencias en su contra, la igualdad de género y la impartición de justicia con perspectiva de género, son solo algunos de los aspectos de la lucha de las mujeres.
En la impartición de justicia, históricamente las mujeres se encontraban relegadas. En el caso específico de Michoacán, hasta el 14 de septiembre de 2025, el Pleno del Supremo Tribunal de Justicia del Estado estaba abrumadoramente conformado por hombres, con poca presencia de mujeres en el máximo órgano del Poder Judicial y en los espacios donde se toman decisiones.
Con la reforma constitucional, el 15 de septiembre del mismo año, la integración del Supremo quedó conformado de manera paritaria con 16 mujeres y 16 hombres; además, el nuevo Tribunal de Disciplina está integrado por tres mujeres y dos hombres; el Órgano de Administración por dos mujeres y tres hombres; y en el caso de las personas juzgadoras de primera instancia, fueron electas mujeres en la misma proporción que hombres.
En esta nueva etapa, las mujeres en el Poder Judicial de Michoacán están ocupando espacios relevantes de toma de decisiones: presiden la Comisión de Carrera Judicial, la Comisión Multidisciplinaria para la Implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares y la presidencia sustituta de la institución; encabezan tres Salas Colegiadas Civiles, el Comité para la Inclusión, Promoción, Respeto, Protección y Garantía de los Derechos de Grupos en Situación de Vulnerabilidad, la Secretaría General de Acuerdos y la Secretaría Ejecutiva del Órgano de Administración; además en los espacios administrativos de primer nivel hay mayoría de mujeres.
La participación de las mujeres juzgadoras es fundamental para mejorar el funcionamiento y fortalecer las capacidades del Poder Judicial, lo que repercute en beneficio de las personas justiciables a través de una justicia completa. En Michoacán podemos afirmar que contamos con juezas y magistradas profesionales, con una sólida preparación académica y con el firme deseo de aportar a un mejor modelo de impartición de justicia, en el que también participan, actuarias, escribientes, secretarias de acuerdos y proyectistas, así como quienes laboran en las áreas administrativas.
Tengo la certeza de que las mujeres en el Poder Judicial de Michoacán son y serán el eje central de las transformaciones que se requieren. Su participación no tiene vuelta atrás; sus capacidades forman parte fundamental para la toma de decisiones y son dignas representantes de este Poder del Estado.
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