América Juárez Navarro
Morelia, Mich., María Encarnación Dimas López, víctima de los granadazos del 2008, camina con dificultad y mantiene enormes problemas para poder reintegrarse a su vida productiva, así que prácticamente depende de su esposo, con quien el pasado 3 de octubre tuvo un conflicto familiar, pero esto trascendió a los elementos de seguridad pública municipal de Álvaro Obregón, quienes con lujo de violencia la detuvieron, pero no solo eso la golpearon en diversas ocasiones.
La mujer de 56 años de edad, acudió ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, quien no ha dado respuesta a su queja, pese a que existe un dictamen médico que da fe de los golpes y el daño ocasionado por elementos de este cuerpo de seguridad en este municipio.
Con dificultad para caminar tras las esquirlas que lastimaron su cuerpo, refirió que los conflictos de carácter marital escalaron hasta la intervención de la Policía Municipal, y si bien admitió existieron situaciones que no debieron ocurrir, fue en el proceso de detención y su traslado a barandillas del municipio, cuando fue torturada física y sicológicamente.
“Me trataron como si yo fuera un delincuente, no les importó que esté enferma, me daban empujones, golpes y hasta pellizcos, groserías, me decían cállate pendeja, debiste haber pensado antes de andar de argüendera piche estúpida o te vamos agarrar a tablazos, deja de pedir compasión, y si no me callaba me iban a llevar a dar una calentadita”, narró la mujer que pasó 36 horas en barandillas para pagar su falta administrativa.
La mujer expuso su rechazó a este comportamiento, pero además dijo “fue una golpiza”, porque sus dolores porque ya padecía tras lo ocurrido el 15 de septiembre, se agudizaron tras lo ocurrido ese día, “en esta mano no tengo fuerza, me cortaron con las esposas, cometí un error, delito no, porque me resistí y me trataron como delincuente”, dijo.
Precisó que dos veces, la intentaron sacar de la prisión donde la tenían, pero le era imposible levantarse por su condición y los golpes que le habían propinado, ante esta situación consideró violaron sus derechos y exigió justicia.
Víctima de granadazos del 15-S, denuncia tortura y abusos policiales
