Con un Ejército politizado y con la tendencia de militarización al alza, pronto podríamos observar a elementos castrenses que participen en contiendas electorales, o que no se contenten con ocupar sus dependencias tradicionales en el gabinete, o que busquen gubernaturas o diputaciones.
Muchos de los que están “en el barco” de la llamada cuarta transformación, a tres semanas de que se lleve a cabo la Consulta de Revocación de Mandato, saben de antemano que no sólo es complicado cumplir con la expectativa, sino que es prácticamente imposible.
Los posicionamientos que ha realizado a lo largo de estos tres años hacen ver que la política exterior de México es nacionalista y hasta cierto punto conservadora, ya que no aborda los desafíos que tenemos actualmente como parte de la región, los organismos internacionales como la ONU, el FMI o la OEA
La veda electoral tiene la función de proporcionar a la ciudadanía un espacio para que en libertad y sin ruido mediático pueda reflexionar su decisión. Sin embargo, de nada sirve si quienes están obligados a cumplirla buscan en todo momento la manera de violarla.
Nos enfrentamos a descubrir hasta dónde puede llegar la ironía y creatividad de quienes llaman a votar a favor de alguien que no debe hacer nada para seguir en el cargo, porque para eso fue electo, para un periodo de seis años y solo busca medir su popularidad.
Una ciudadanía participativa e incluyente formarán parte de las casillas que recibirán la opinión de sus vecinos dentro de la unidad territorial a la que pertenezcan respecto a la papeleta sobre la revocación de mandato del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos por pérdida de confianza.
Hoy ocupamos gobiernos conscientes y comprometidos para generar mejores condiciones de vida para México y los michoacanos. Es necesario y urgente que disminuyan los índices delincuenciales.
El exgobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez “El Bronco”, fue detenido y llevado al Penal 2 de Apodaca de esa entidad federativa, acusado en julio de 2018 de desvíos de fondos por el gobernador Samuel García cuando era senador. Tuvieron que pasar casi cuatro años para que la denuncia llegara a detención. Ante un hecho como este, la pregunta resulta casi obvia: “¿Y en Michoacán cuándo?”. La credibilidad de las instituciones está en permanente juego.
El actuar del gobierno de nuestro país en el concierto de las naciones no es un actuar fuera de los principios y valores de política exterior que están consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y que fueron replicados en nuestra Constitución con el argumento de mantener un prestigio y un reconocimiento.
Es importante analizar con un ejercicio reflexivo no sólo lo que refleja cuantitativamente cada una de las dimensiones sobre Michoacán y su posición frente al resto de las entidades federativas, sino también cómo cada dimensión se construye a partir de diversos indicadores y su evolución histórica.