☞ TAN CERCA, TAN LEJOS | LOS VACIOS SE LLENAN TAMBIEN EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Por José Irán Moreno Santos

La asistencia a reuniones internacionales como la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), Cumbre de las Américas o reunión de Jefes de Estado y de Gobierno entre América con la Unión Europea o la Asociación Asia Pacífico (APEC) o asistencias a visitas de Estado con otros Jefes de Estado y de Gobierno tienen mucha significación política, económica, cultural y social.

Estas actividades catalogadas como diplomáticas conllevan intereses diversos de los actores políticos que participan y pueden tener efectos positivos en función de los objetivos, metas, estrategias e intereses de los Estados Nacionales.

Participar con la más alta representación política muestra el interés del país en esos eventos multilaterales. No son pérdida de tiempo, no son viajes de placer, tampoco son despilfarro de dinero y mucho menos son participaciones irrelevantes para quienes asisten y para los ciudadanos que mandatan a los Jefes de Estado o de gobierno porque está en su responsabilidad.

No asistir al más alto nivel político de un país manda mensaje a la comunidad internacional de no interés.

El participar fortalece al Ejecutivo, Jefe de Estado o Jefe de Gobierno porque se entiende que tiene intereses que promover con sus iguales, intereses culturales, amistad, económicos, comerciales, de seguridad y cooperación, los cuales son parte de su proyecto de nación que persigue complementar o acrecentar con otras naciones.

Participar significa tener una posición y propuestas a los problemas globales, regionales, birregionales o bilaterales y que los otros países conozcan, valoren, compartan, apoyen y en función de ellos cooperen, acompañen, impulsen y suscriban.

Un Ejecutivo, Jefe de Gobierno o Jefe de Estado tiene la potestad de promover los valores, objetivos y estrategias de país en el concierto de las naciones. Deja en sus pares cuáles son los intereses de su nación respecto a la paz, el comercio, la cooperación, el cambio climático, la migración, la pobreza, la inseguridad, la salud y el funcionamiento de los organismos internacionales tanto políticos, como financiero y otros donde se abordan estas problemáticas.

Los vacíos se llenan también en la política internacional, cuando un Jefe de Estado o Jefe de Gobierno no asiste a una actividad internacional donde su presencia es requerida por el nivel político, económico, cultural o comercial muestra un desinterés en los temas abordar, no coincide con la agenda a discutir, no comparte o rechaza los temas abordar y las propuestas de declaración, posicionamiento y cooperación, se ausenta y no asume los compromisos ahí planteados a pesar de mandar a un funcionario sea este el Secretario de Relaciones Exteriores o el del ramo correspondiente.

La ausencia del titular del gobierno muestra también un desinterés en relacionarse con otros ejecutivos, sostener diálogos directos, incidir en la solución de conflictos y cooperar con otras naciones en la solución de problemáticas globales o regionales.

Ninguna diferencia ideológica es motivo de ausencia, ningún conflicto comercial, cultural, diplomático o guerra debe ser motivo de ausencia, ninguna animadversión personal que se tenga contra otro Jefe de Estado o de Gobierno debe ser motivo de ausencia o cualquier amistad o coincidencia política debe ser motivo de ausencia o participación.

En la diplomacia no es el todo o nada y si un mandatario así lo asume no entiende de las relaciones internacionales y menos lo que representa la política exterior de una nación.

Si un mandatario se ausenta, las razones locales pueden ser diversas como emergencias climáticas, telúricas o causadas por negligencia humana. Otras razones pueden ser por violaciones a las libertades civiles, derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, fraudes electorales o golpes de estado y otras razones pueden ser porque el Jefe de Estado o Gobierno no tiene nada que exponer, posicionar o promover antes los otros interlocutores.

La ausencia es lamentable para los ciudadanos de ese país, porque su representante presidencial no se relaciona, no crea puentes, no refuerza vínculos, no opina, no promueve sus intereses económicos, políticos culturales y comerciales y se aísla, ignorando el mandato que le otorgaron las urnas en su país.

México con una importante tradición diplomática su ausencia se nota, es nota y se lamenta no solo por los ciudadanos sino por la comunidad internacional y todos aquellos ciudadanos del mundo que voltean a ver a nuestro país para que influya, incida, apoye, promueva, defina y se posicione en el concierto de las naciones, estamos entre las 20 economías más importantes del mundo, estamos geoestratégicamente situados, tenemos la frontera más importante del mundo y somos parte de una región con futuro y hemos sido promotores de acuerdos de paz, espacio de refugio a ciudadanos perseguidos por dictaduras y promotores de diálogo. No participar es no estar por muy secretario de relaciones exteriores que asista, él es un funcionario no el depositario de la voluntad popular de la ciudadanía mexicana.

NOTA DE PROTESTA

Libertad a los presos políticos de Cuba, Nicaragua, El Salvador y Venezuela.

Apoyo y solidaridad a los migrantes que viven en Estados Unidos

La salida democrática para Venezuela la tienen que definir los venezolanos, no con una intervención, invasión o extracción, si así fuese regresaremos a los tiempos de los imperialismos violentando el derecho internacional, la autodeterminación y la solución pacifica tal como lo estipula la carta de las Naciones Unidas

Las opiniones emitidas por los colaboradores de Metapolítica son responsabilidad de quien las escribe y no representan una posición editorial de este medio.

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