La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que México no participará como integrante activo en la reunión convocada por Donald Trump en Florida; esperará a conocer los objetivos del encuentro para emitir una opinión, privilegiando la autodeterminación de los pueblos.
Metapolítica
Ciudad de México.— Ante la próxima cumbre de mandatarios latinoamericanos convocada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la ciudad de Miami, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una distancia estratégica. La mandataria informó que México no formará parte del bloque participativo en dicho encuentro, manteniendo su postura de observador y priorizando los principios constitucionales de política exterior.
Aunque durante su conferencia matutina la titular del Ejecutivo refirió inicialmente que el encuentro tendría lugar en la residencia de Mar-a-Lago, la información oficial de la Casa Blanca confirma que la sede de la reunión denominada “Escudo de las Américas” será en Miami, Florida. Sheinbaum explicó que, si bien México ha aceptado invitaciones recientes —como la conferencia de paz para Gaza—, en esta ocasión la administración mexicana actuará con cautela.
“No sé exactamente qué países van a ir a Miami, pues hay que esperar para ver cuál es el objetivo de la reunión para poder opinar”, señaló la jefa del Ejecutivo.
Principios constitucionales sobre influencia regional
Al ser cuestionada sobre el intento de Washington por reconfigurar su influencia en América Latina a través de este bloque de países aliados en la cumbre de Miami, la presidenta fue enfática en que México no variará su brújula diplomática por coyunturas externas. Subrayó que la relación con el resto del continente y con Estados Unidos se basará siempre en la convicción y la legalidad.
“Nosotros siempre vamos a mantener nuestra política exterior, no solamente porque es constitucional, sino porque lo hacemos por convicción”, afirmó.
Presencia diplomática de bajo perfil
Pese a no participar al nivel de Jefatura de Estado en la reunión en Miami, México mantendrá canales abiertos a través de su representación diplomática. La mandataria recordó que el país suele participar mediante sus embajadores en las Naciones Unidas y en Estados Unidos para dar seguimiento a los acuerdos que impacten la región, pero sin comprometer la soberanía nacional en alianzas militares o políticas de corte intervencionista.
