Hace unos días, leí Breve historia de nuestro neoliberalismo, de Rafael Lemus. Se trata de una obra poderosa que incentiva la reflexión. Por momentos, incluso es un texto incómodo, pues obliga al lector a cuestionar y reinterpretar ciertos aspectos de la vida pública de México, aspectos que quizá tenía normalizados o pasaban desapercibidos en su cotidianeidad.
"El término 'gobiernos divididos' no es sinónimo de ruptura e inestabilidad política y social, es hablar de un lugar en el que el Titular del Ejecutivo no es emanado de la misma alianza que mantiene la mayoría en el legislativo; Michoacán será eso".
"La CELAC puede llegar a ser el instrumento que permita la interrumpida construcción de la integración Latinoamérica en dos rubros indispensables para la región: la colaboración económica y política".
"Para Michoacán lejos ha quedado la época de la conformación del Constituyente de 1916-1917, cuando con las reglas de distritación de aquella época contaba con 17 distritos electorales federales".
"Sobre todo por la necesidad de certeza y legalidad en los trabajos de los poderes públicos y de los servidores y personas que asumirán el cargo, es necesario que exista una regulación clara y concreta de los procesos de transición".
"La inminente transición hacia la llamada 4T ha acelerado la crisis en el partido del sol azteca, y aunque sus dimensiones todavía no se pueden cuantificar, sí se advierte que una vez pasado el tema del relevo habrá nuevos ajustes políticos".
Uno de los temas que ha ocupado las primeras planas durante los últimos días es la acusación de Conacyt y la persecución de la Fiscalía General de la República (FGR) contra 31 académicos por presuntas operaciones con recursos de procedencia ilícita, delincuencia organizada y peculado.
Son pocos ya los espacios donde los liderazgos que tienen el control sobre el Partido de la Revolución Democrática en Michoacán podrán colocar a sus incondicionales, de dónde seguir subsistiendo económicamente.
"Si algo ha enseñado esta elección es que las apuestas son de alto riesgo porque la realidad y las sentencias pueden cambiar abruptamente por el factor político, que no necesariamente jurídico".