#ES TIEMPO… // Josef K y el procesado García Luna

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Martín Equihua. Periodista, sociólogo, maestro en políticas públicas, exdiputado federal.

Por Martín Equihua

El de García Luna es llamado ya, por quienes gozan de etiquetas fáciles, como “el juicio del siglo”, aunque difícilmente desbancará del imaginario al juicio más famoso, al menos en la historia de la literatura, narrado en El Proceso, de Franz Kafka; y menos aún al no menos literario juicio final.

El proceso del exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, podría sacar lodo –más allá de letras y creencias bíblicas– desde hoy mismo que se presenten los discursos de apertura, tanto de fiscales como de la defensa. Esta misma mañana se precisarán tanto acusaciones como tesis de inocencia, y podrían resultar en piezas emotivas de colección, tanto de la lucha contra la corrupción como del cinismo de quienes se han coludido con el crimen organizado.

A diferencia de Josef K, el personaje kafkiano que una buena mañana fue detenido sin saber el porqué, al exsecretario de Seguridad Pública del michoacano Felipe Calderón le sobran acusaciones, tanto en el tribunal como en cada plaza o cantina mexicanas.

Y quienes de plano le siguen jugando a la desmemoria de Josef K, son los expatrones presidenciales de García Luna, Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes juran y perjuran que nada sabían del súper policía corrupto, a pesar de las múltiples denuncias que distintas voces les hicieron, provenientes tanto de las fuerzas armadas como de la iglesia católica, y hasta de las propias estructuras de gobierno que presidieron.

Cartas como las del exfuncionario policial Javier Herrera o la del general Tomás Ángeles, fueron acusaciones oportunas y directas contra el procesado, y no fueron pocas voces que desde Latinoamérica hicieron lo propio, como lo ha recordado el expresidente del PAN, Manuel Espino, quien en su momento notificó al michoacano Calderón Hinojosa, de sospechas de los gobiernos del área, de la corrupta complicidad de García Luna.

Como el acusado, que lleva más de mil cien días preso, los expresidentes panistas apuestan a que triunfe la desmemoria y la densa telaraña kafkiana de burocracia y tecnicismos jurídicos, de uno y otro lado de la frontera, para que a la inversa del ficcional proceso de Praga, de tanto que se sabe en Nueva York, se termine, inexplicablemente, exonerando al corrupto ingeniero mecánico.

A Josef K, de cuyo proceso sabían todos, le costaba atinar sobre sus fallas; y ni su casera, su tío o el pintor de tribunales que le ofrecieron ayuda o reflexión, le hicieron sacudirse un sentimiento de inocencia. Al contrario, García Luna arrastra señalamientos desde sus tiempos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional y de la Agencia Federal de Investigaciones, y ya como secretario, por supuesto que supo de acusaciones, por lo que, para lavar su imagen, afinó los montajes kafkianos y las series policiales en televisoras que hoy dicen poco, muy poco, del proceso.

Hoy sabrá que personajes como el apodado “El Grande”, que operaba la relación al más alto nivel con actores gubernamentales, se han apuntado para refrescarle la memoria; al igual que otros especímenes del crimen, como el “Rey Zambada” o “La Barbie”, ante quienes  García Luna no podrá exhibir demencia, a la manera del personaje kafkiano. Decenas de testigos, protegidos y desprotegidos, recrearán esta historia.

Y mientras que la imaginación de Kafka continúa vagando por el mundo, un siglo después de su muerte, la pregunta sigue abierta, ¿es a esta condición de complicidades y simulación a la que se debe retornar?

Del INE y cosas peores

Solo los ingenuos o torpes, o de plano los interesados que simulan objetividad, creen que el INE de Lorenzo Córdova Corleone ha sido neutral.

La verdad es que nunca el presidente del INE o de su predecesor, el IFE, había tomado tal protagonismo parcializado, como ha ocurrido con la iniciativa presidencial de reforma política y electoral de cuyo debate debería ser mirón de palo.

Lo mismo en las restricciones a presuntos actos anticipados de campaña que no se aplican por igual a todos y todas. Lorenzo y su familia, cuasi siciliana, han expresado un claro interés opositor al movimiento transformador que encabeza el presidente, y por extensión, a sus “hermanos y hermana” que aspiran a sucederlo.

Su remoción está próxima, como la de otros tres consejeros, una vez que han cumplido su término de ley. Será a principios de abril y ya los dos bloques principales en el poder legislativo, afinan sus cartas, y como quiera, tendrán que negociar para alcanzar la mayoría calificada que el trámite requiere. En cualquier caso, debe asegurarse un presidente o presidenta realmente neutral, aunque en el interior, como a Josef K, le carcoma la angustia.

P.D. En Michoacán, incrementan su accionar los equipos políticos que respaldan a Claudia Sheibaum. Así al menos, el grupo que encabeza Raúl Morón y la Red Ciudadana que tutela Rogelio Sosa. En ambas estructuras avanza la constitución de comités distritales y municipales, convencidas de que México está listo para ser gobernado por una mujer.

Las opiniones emitidas por los colaboradores de Metapolítica son responsabilidad de quien las escribe y no representan una posición editorial de este medio.

Martín Equihua. Periodista, sociólogo, maestro en políticas públicas, exdiputado federal.

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