El eco de una voz con sentido social: Jesús Marcha recibe el “Micrófono de Oro”

Metapolítica

Morelia, Mich., a 22 de junio de 2026.– La radio, en su esencia más pura, no es solo un asunto de frecuencias o bocinas; es la capacidad de tender puentes ahí donde el ruido parece ganarlo todo. Esa premisa ha marcado el compás en la trayectoria de Jesús Gilberto Marcha Macías, quien esta semana suma a su andar el galardón más alto de la radiodifusión en el país: el “Micrófono de Oro”, otorgado por la Asociación Nacional de Locutores de México (ANLM).

El reconocimiento no llegó por azar ni por los canales institucionales acostumbrados. Fueron sus propios compañeros del gremio radiofónico quienes, reconociendo el peso de su liderazgo de opinión, impulsaron su postulación ante el comité nacional. Una iniciativa que pone en el centro del debate una forma de hacer periodismo que hoy, más que nunca, resulta indispensable: la comunicación con causa y cercanía humana.

La historia de Jesús “Chucho” Marcha frente al micrófono comenzó a tejerse a finales de los noventa en su natal Apatzingán. Lo que inició como una pasión juvenil en el cuadrante de la Tierra Caliente se transformó, con el paso de más de dos décadas, en una de las carreras más sólidas del panorama informativo en Michoacán.

Hoy, como Coordinador de Noticieros de Medios Radiofónicos de Michoacán, su voz es el hilo conductor que unifica los balances informativos del estado, enlazando de manera simultánea a cinco emisoras en la entidad. Sin embargo, más allá del alcance técnico y el rating, el verdadero valor de su espacio radica en la trinchera social que ha sabido construir. Bajo su guía, la cabina de radio se transforma frecuentemente en un espacio de articulación ciudadana, un altavoz para visibilizar las realidades más sensibles de la comunidad y un refugio para quienes buscan ser escuchados.

El rigor de Chucho Marcha también encuentra raíces en las aulas. Egresado de la Universidad Latina de América (UNLA), el comunicador nunca ha roto el cordón umbilical con el sector académico. Su constante participación en foros universitarios, conferencias y mesas de debate refleja una preocupación genuina por el futuro del oficio: heredar a las nuevas generaciones de comunicólogos la convicción de que la ética y el rigor no son negociables.

La entrega del “Micrófono de Oro” a Jesús Marcha trasciende el mérito individual. En tiempos de polarización y sobreinformación, que los reflectores nacionales volteen a ver al periodismo regional de Michoacán es una bocanada de aire fresco. Es el recordatorio de que, detrás de un micrófono operado con responsabilidad, siempre habrá una comunidad dispuesta a escuchar.

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