En estos días han surgido nuevos nombres. Algunos de ellos no son mal vistos al interior del partido, y podrían ser quienes, por acuerdo político, asuman la dirigencia.
Hace unos días, se instaló la asamblea constituyente que redactará la nueva Carta Magna de Chile. El ejercicio, en sí mismo, merece una atenta observación, pues se trata de un hito histórico para ese país y para América Latina en general.
Pasada la tormenta electoral, y aunque todavía hay algunos aspectos por librarse en tribunales, viene por un lado el periodo del ajuste de cuentas y el cobro de facturas añejas, pero también el buscar quitar elementos que pudieran servir para blindar al actual gobernador Silvano Aureoles Conejo.
Los Ayuntamientos deberán cumplir esa disposición rindiendo su Informe, pero sin darle difusión (vaya paradoja). Una disposición que el Congreso del Estado debería corregir de inmediato.
No es la primera vez que amaga y chantajea. Y si bien en otros tiempos se le permitía y daban concesiones, ahora, bajo un nuevo contexto, una coyuntura distinta, quién sabe si se lo permitan.
"¿La impartición de justicia debe someterse a consulta popular, a contentillo de una población enardecida? No. La Ley se debe aplicar y ya, con imparcialidad y neutralidad".
"Lo más lamentable de la ausencia de las autoridades la encontramos en la falta de revisión integral y de fondo por parte de las instituciones electorales respecto de lo que ha sido la violencia dentro del proceso electoral".
"Llama la atención que si bien tanto el PRI como el PAN cuestionaron en su momento la elección, en las últimas semanas no se ha visto un acompañamiento siquiera discursivo al gobernador michoacano".
"Sobra decir que en la pantalla jamás aparecieron periodistas o analistas afines al gobierno, pese a que mienten o emiten medias verdades cotidianamente".
Víctor Manríquez está al límite y tiene que tomar definiciones. Como tal, ya no es dirigente estatal, por lo que esta determinación la tendrá que tomar pronto. Los estatutos del partido del sol azteca dejan claro un aspecto: no se puede ocupar un cargo dentro del partido y una posición o responsabilidad de elección popular.